La clementina es una mandarina muy apreciada por su sabor equilibrado, su pulpa jugosa y su aroma fresco y característico.
De piel fina, fácil de pelar y prácticamente sin semillas, es una de las frutas cítricas más demandadas en los mercados internacionales. Su amplia gama de variedades permite adaptar la producción a distintas épocas de recolección, garantizando fruta de excelente calidad durante toda la temporada.
Es una mutación de Clementina Fina surgida en 1970 en Nules (Castellón), de árbol de buen vigor, porte abierto y hojas alargadas verde oscuro. Su desarrollo frondoso y ramas sin espinas, junto con brotaciones verde pálido, le confieren un aspecto característico y saludable. La floración es abundante aunque discreta, y responde bien a tratamientos con reguladores para favorecer el cuajado, evitando excesos que reduzcan el tamaño del fruto.
Los frutos, extratempranos y de tamaño similar a la Clementina Fina, son sin semillas, con pulpa tierna, jugosa y sabor dulce. Presentan un color interno naranja intenso y corteza granulosa de rojo vivo, de fácil pelado y cambio de color rápido. Oronul ofrece buena conservación y transporte, siendo ideal para parcelas y zonas de mucha precocidad que aseguren tamaño y producción óptimos.
Mutación de la Oroval aparecida en 1970 en Betxí (Castellón), de árbol de porte medio, crecimiento erecto y hojas abundantes que le confieren un aspecto compacto y frondoso. Con floración exuberante en primavera y tendencia a fructificar en punta de brote, es ideal para recolección en ramillete y plantaciones intensivas.
Precoz y muy productiva, su maduración depende de clima y suelo, pudiendo iniciarse la recolección a mediados de septiembre en zonas óptimas. Los frutos son fáciles de pelar, de sabor ligeramente ácido y buena calidad de pulpa, aunque deben recogerse rápidamente para evitar pérdida de densidad o bufado. En condiciones adversas, el comportamiento puede asemejarse a su progenitor Oroval, dando frutos de menor valor comercial. Marisol se adapta bien al desverdizado, alcanzando el color característico de Clementina durante la maduración.
Procede de la variedad Marisol, por mutación espontánea. Se detectó en un huerto de Tormos (Alicante) en 1992 y es un árbol parecido al de Marisol. Con algunas espinas en las ramas que tienen más vigor, espinas que van desapareciendo con el paso del tiempo. Empieza a producir muy pronto, al igual que la Marisol, Beatriz y Clemenpons.
El fruto es de color naranja intenso, sin semillas, de pulpa fundente. La corteza es fina y muy adherida a la pulpa por lo que, aunque se mantenga en el árbol días después de alcanzada su coloración exterior definitiva, conserva sus buenas condiciones organolépticas y no se bufa. Su índice de madurez, en iguales condiciones de cultivo, va por delante del de Marisol entre una y dos semanas, a la que supera en color, aspecto exterior y calidad interna, aunque de inferior tamaño.
La Mioro es una clementina temprana muy apreciada por su dulzor suave, su aroma fresco y pulpa jugosa de gran calidad. De tamaño medio y color naranja brillante, ofrece una experiencia de consumo equilibrada, con una acidez baja y un sabor especialmente agradable desde el inicio de la campaña.
Su piel fina y fácil de pelar la convierte en una opción ideal para el consumo diario, especialmente para familias que buscan fruta cómoda y natural. Además, la Mioro mantiene una excelente consistencia y jugosidad, lo que asegura frutos uniformes y llenos de sabor. Es una variedad que destaca por su estabilidad, su buena aceptación en el mercado y la agradable sensación en boca que ofrece en cada pieza.
Mutación de la Clementina Fina y la más cultivada en España, de árbol mediano, abierto y productivo. Se adapta muy bien a climas medios y fríos, logrando así las mejores producciones, y responde favorablemente a tratamientos para el cuajado. Su brotación y floración son escalonadas, especialmente en zonas cálidas, lo que puede influir en la distribución de la producción según la orientación del árbol. Se adapta a distintos tipos de suelo, con mejor rendimiento en suelos profundos y poco calizos, y es sensible a araña roja y pulgones. Sobre trifoliados, la producción es buena y la maduración se adelanta.
El fruto es fácil de pelar, sin semillas, muy agradable, equilibrado en dulzor y acidez, con pulpa fundente y sin residuos al comer. La recolección se extiende desde finales de octubre hasta febrero, aunque pasado cierto tiempo el fruto puede perder algo de jugo y presentar bufado.
La mandarina es un cítrico emblemático, conocido por su sabor dulce, aroma fresco y pulpa jugosa y fácil de consumir. De piel fina y generalmente fácil de pelar, se distingue por su versatilidad: se disfruta al natural, en zumos o en la elaboración de productos gourmet.
Rica en vitamina C y antioxidantes, la mandarina combina sabor y salud, siendo una fruta ideal tanto para el consumo diario como para su comercialización a nivel nacional e internacional.
Híbrido entre Clementina Fina y Tangelo Orlando, procedente de Florida e introducido en España en 1971. Árbol compacto, de tamaño medio y crecimiento lento, ideal para plantaciones intensivas, con hoja ancha y verde brillante. Muy productivo y de floración abundante, presenta maduración precoz a media (diciembre-enero) y cierta sensibilidad al frío, que puede causar caída de frutos.
Los frutos son globosos, rojizos intensos, densos y sin semillas, aunque presentan propensión a abrirse en la región estilar y, con retrasos en la recolección, a granulación o agrietamiento cerca del pedúnculo (“Tallet”). Ppuede producir semillas si se poliniza con otras variedades. Requiere recolección cuidadosa y en período corto para conservar calidad, dado que su piel es muy sensible y su pulpa puede alterarse si se mantiene demasiado tiempo en el árbol.
Tangor de origen jamaicano, introducido en España en 1971, de árbol vigoroso, de porte abierto y precoz en producción. Muy productivo y fácil de cultivar, ofrece frutos de tamaño medio a grande, con pulpa jugosa y fundente, equilibrada en dulzor y acidez.
Su corteza fuerte y naranja intenso permite buena conservación, transporte y manipulación, facilitando la logística para distribuidores y mercados internacionales.
Aunque difícil de pelar y con elevada cantidad de aceites esenciales, su sabor característico y su capacidad de mantenerse en el árbol hasta la recolección entre marzo y abril lo hacen atractivo para clientes que buscan fruta de calidad, duradera y con excelente rendimiento comercial.
La mandarina Tango es una de las variedades más reconocidas por su extraordinaria facilidad de consumo y su calidad constante. Es totalmente apirena (sin semillas), un atributo que la convierte en una opción muy valorada por consumidores que buscan comodidad, sabor y una experiencia limpia al comerla.
Presenta una piel fina y uniforme, de pelado sencillo, y una pulpa firme, muy jugosa y aromática, con un dulzor equilibrado que se mantiene estable durante toda la campaña.
En el campo, la Tango destaca por su excelente comportamiento agronómico: maduración homogénea, buena resistencia y una piel que conserva su brillo natural sin necesidad de tratamientos adicionales.
Su firmeza y estabilidad permiten recolectarla en su momento óptimo y mantener una calidad excepcional durante todo el proceso de manipulación y transporte. Por su sabor, frescura y ausencia de semillas, es una de las mandarinas favoritas para consumir a diario y compartir en familia.
La Nadorcott es una mandarina reconocida por su equilibrio perfecto entre dulzor y acidez y por una textura firme y jugosa que satisface incluso a los paladares más exigentes.
Su piel fina, de color naranja intenso, facilita la manipulación sin comprometer su resistencia durante el transporte, lo que la convierte en una variedad muy apreciada tanto por distribuidores como por consumidores finales.
Su pulpa es rica, aromática y muy sabrosa, estando prácticamente libre de semillas, lo que garantiza una experiencia de consumo cómoda y agradable. Además, destaca por su excelente comportamiento poscosecha: permanece estable en el árbol y conserva su frescura durante más tiempo, permitiendo una distribución flexible y eficiente.
La Orris es una mandarina premium muy apreciada por su dulzor natural, su sabor aromático y su pulpa especialmente tierna y jugosa. Presenta un color naranja intenso y una piel fina, fácil de pelar, lo que la convierte en una variedad muy valorada por familias y consumidores que buscan comodidad sin renunciar a la calidad.
Su excelente textura y su equilibrio organoléptico la hacen ideal tanto para consumo en fresco como para preparaciones caseras. Además, la Orris se caracteriza por su calidad constante a lo largo de toda la campaña, ofreciendo frutos homogéneos, llenos de jugo y con una presencia visual impecable. Es una variedad que destaca por su regularidad, su sabor agradable y su gran aceptación en el mercado.
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